martes, 4 de septiembre de 2012

Análisis del discurso de Michelle Obama en la CND de ayer



"Ser presidente no cambia quién eres, revela quién eres" ha dicho Michelle Obama de su marido.

Michelle Obama brilló ayer en su discurso en la Convención Nacional Demócrata de Charlotte. Era una de las ponentes más esperadas puesto que en los últimos 4 años la Primera Dama se ha convertido en el personaje político más popular de Estados Unidos.

Michelle realizó un discurso muy emotivo, hablando sobre su marido y sobre los logros que se han conseguido en estos años. Hizo muchos guiños a diferentes temas como la ley promulgada para que las mujeres cobren el mismo salario que los hombres, las ayudas a los militares y sus familias así como la puesta en marcha de la ley que defiende a los homosexuales en el ejército.

Aprovechó la ocasión para contar como tanto su familia como la de Obama son de origen sencillo. Habló de su padre y los valores que enseñó tanto a su hermano Craig como a ella, levantándose cada día para ir a trabajar a pesar de estar aquejado de esclerosis múltiple. También habló de cómo era Obama cuando ella le conoció -recordó el agujero que este tenía en el coche con el que iba a buscarla y a través del cual se veía la calle- y cómo sigue siendo ese mismo hombre.

Comentó que su primera preocupación al llegar a la Casa Blanca eran sus hijas, Malia de 14 años y Sasha de 11 y cómo ahora está tranquila porque ese mundo no las ha afectado.

Una de las cuestiones que Michelle Obama ha recalcado al principio es lo orgullosa que se sentía de ser americana y de vivir en América, poniendo ejemplos de personas que han sabido sobrevivir en circunstancias complicadas.

Sabe incluir Michelle en los discursos muy bien el sentido del humor. Hablando de cómo era su vida en Chicago antes de llegar a la Casa Blanca ella habla de que los sábados había fútbol y los domingos comida en casa de la abuela y una vez a la semana los Obama salían solos, al cine o a cenar, porque el cansancio de una madre no daba para las dos cosas.

Michelle no ha mencionado a Mitt Romney o a su esposa en su discurso. Ha explicado los orígenes de su familia, partiendo de cero, y los valores que sus padres les
han inculcado. Una vez más Michelle indica que su trabajo más importante al final del día es ser "Madre en Jefe".

Acompañando a Michelle estaban su hermano Craig con su mujer y su cuñada Maya. Obama y las niñas vieron la intervención de Michelle desde casa.

Además de su lenguaje verbal, un texto leído desde el telepronter, Michelle emplea muy bien su lenguaje no verbal y, sobre todo, su voz. Una voz kinestésica, muy emocional que llega muy bien a la gente. De hecho, durante todo el discurso muchas personas estaban emocionadas, llorando.

Un gran discurso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada